Por Blanca Padilla
Así como nos mienten los políticos, varios vecinos
prometieron ir o enviar a sus hijos y no cumplieron. Ahora sé porqué en mi
pueblo unos vecinos decían de otros: “no le hagas caso ese es bien político”.
Tuve a los dos lectores de siempre, lo cual me da una
inmensa alegría. Mis hijos quisieran leer todos los libros al mismo tiempo y
han sido de gran apoyo. Pero lamento profundamente que los demás vecinos no
hayan tenido siquiera la curiosidad de acercarse a ver qué pasaba ahí.
En realidad si fue una vecina, ahora lo recuerdo. Llegó
hasta la sala (capilla) y preguntó si habría misa. Tuve deseos de decirle que
sí, pero oficiaban los libros. Sin embargo le expliqué de qué se trataba y
prometió mandar a sus hijos la próxima semana.
Y bien, como no hubo a quien apoyar en su elección de lecturas
o con quien comentar cuentos o poemas, me concentré en la lectura de Gramática de la fantasía, del escritor y
periodista italiano Gianni Rodari. Un producto de su empeño por crear la Fantástica que reclamaba Novalis: si hay
una Lógica, por qué no tenemos una Fantástica, decía el escritor alemán.
Con ese objetivo, Rodari, rotundo defensor de la capacidad
infantil para crear, aporta en este libro diversas pautas para desarrollar la
creatividad al inventar historias. Algo fundamental en una sala de lectura,
puesto que no hay lectores completos si no escriben, si no se comunican, a su
vez, por medio de la escritura: una forma de ordenar los pensamientos y
hacernos conscientes de lo que creemos, sentimos y sabemos, como ha dicho
Felipe Garrido.
“Todos los usos de la palabra para todos. No para que todos
sean artistas sino para que nadie sea esclavo.” es el lema de Rodari.
¡Grandioso!, ¡excelente!
Ese es el objetivo, no hay nada más democrático que un pueblo que sabe usar su
idioma para hablar, para escribir y para leer.
Sin embargo, para que los vecinos de todas las colonias, de
todas las ciudades, de todos los pueblos, de todo México hagan conciencia de
esto; para que todas esas personas que prefieren la televisión sientan hasta
qué grado la lectura y la escritura liberan,
hace falta mucho trabajo y mucha paciencia de quienes así lo creemos con toda
firmeza. Seguimos en este empeño.

¡Excelente!
ResponderEliminarMuchas gracias David. Saludos hasta Juchitán.
ResponderEliminarMe gusta mucho su blog, hace falta más gente como usted que luchan por hacernos conciencia en la importancia de la lectura, yo por lo pronto empezare en su pobre casa con mi esposa y a leerle cuentos a mi hija de un año. Y abusando de su amabilidad: ¿qué me recomienda para leerle a una pequeña de un año?
ResponderEliminarSaludos.
Glez M: una enorme disculpa, no había leído sus comentarios. Ahora su niña ya tiene cinco años y yo sin responder. Pero si aún sirve, déjeme decirles que a los niños pequeños podemos leerles cuentos cortos o pequeñas canciones o simplemente contarles nuestro día a día. Lo importante es que escuchen nuestra voz, que sientan que son importantes para nosotros y que los consideramos con la suficiente inteligencia para entendernos. Sin embargo, puedo recomendarle algunas canciones y poemas de Gloria Fuertes. En esta liga puede encontrar algunos.
Eliminarhttps://www.guiainfantil.com/servicios/poesias/gloriafuertes.htm